En: Desarrollo
22 Nov 2008Las campañas políticas siguen sin abordar los problemas esenciales del país. El mercadeo político dirige los spots de TV a ciertos segmentos de la población (ignorando que todos pensamos) y, las necesidades de la gente se quedan fuera de la estrategia de comunicación de las agencias de publicidad y de los medios de comunicación.
Esto es evidente para el caso de la ciudad de San salvador en donde un partido político ofrece “mega proyectos” al estilo Walt Disney y el otro no pasa de mostrarnos parques, canchas y mercados. A esto hay que agregar que la campaña política costará 30 millones dólares con los cuales podría dársele educación universitaria completa (los 5 años) a 4800 jóvenes. La elaboración de los planes de gobierno y las campañas políticas deberían centrarse en la persona humana, en nuestro caso, en el salvadoreño común que se enferma, come, trabaja, tiene hijos, se educa, busca donde vivir, etc.
No se necesitan grandes mesas de trabajo con notables e intelectuales para elaborar un plan, a veces el sentido común es más efectivo. En el caso de la Economía, los libros de texto mencionan al “precio del Big Mac” de un país como un indicador del poder de compra de su Economía. Este simple valor aclara lo que las variables macroeconómicas complican. Para el caso de nuestro país les presento algo sencillo, el “Indicador Chiltiupan”. Al recorrer la calle Chiltiupan (Santa Tecla) podremos darnos cuenta del país que tenemos y el que quisiéramos tener. La brecha nos serviría para construir un diagnóstico del país para luego elaborar un Plan. Esta calle está llena de farmacias, en cada cuadra se tienen al menos dos. Esto es suficiente para darnos cuenta que la salud de nuestra población está mal.
Lo que más abundan son “carwash”, talleres mecánicos, ventas y reparaciones de llantas. Suficiente para caer en la cuenta de la ausencia de industrias y empresas de base tecnológica y/o productivas. Lo que tenemos son negocios de subsistencia sin entrar en detalle sobre los salarios de las personas que laboran en estos negocios ni de la calidad de sus empleos. También en esta calle, hay más taquerías, negocios de comida, “chupaderos” y casinos que librerías y escuelas. Ni siquiera una biblioteca pública o un museo se encuentra en esta importante vía. Esto basta para darnos cuenta del estado de la educación y la cultura. Es mejor no hacer cálculos de cuántos agentes de seguridad con escopetas están en esta calle, pero es evidente que vivimos en un país inseguro. Y la lista seguiría….Invito a los lectores a que en sus recorridos a su trabajo analicen qué hay y qué quisieran tener, de seguro, saldrán con un excelente diagnóstico de nuestro país y podrán formular un buen plan de gobierno.
Ahora si le queremos introducir números a este artículo de opinión, les presentó un diagnóstico visual que puede servir de base para un Plan de Gobierno. Para ello se usará la base de indicadores de Desarrollo Humano registrados en el PNUD para el año 2005. Se ha comparado a El Salvador con Noruega (el país como mayor Índice de Desarrollo Humano del planeta). Los datos se muestran en la tabla:
Los indicadores se han ordenado, alternando indicador bueno y malo. Por ejemplo, es bueno que tengamos un índice de desarrollo humano alto, pero es malo que la mortalidad infantil sea alta. De igual manera, queremos una alta esperanza de vida al nacer, pero deseamos que no haya casos de tuberculosis. La forma de organizar el resto de indicadores sigue este mismo proceso. Aunque los datos hablan por sí mismos, es claro que el modelo de desarrollo que hemos adoptado es el incorrecto y que tenemos un país que camina al revés. Un gráfico de Kiviat ilustra mejor el país en el que vivimos. Sin entrar en detalles técnicos, se han normalizado los datos de la tabla en el rango de 0 a 1 y se ha comparado cada país con un “país ideal”, que alterne sus indicadores de 1 a 0. Entonces el grado de semejanza del país con el país ideal nos indica visualmente cómo estamos y lo que nos faltaría por realizar con el Plan.
En el caso de Noruega, se tiene casi una estrella perfecta ya que sus indicadores casi concuerdan con el país ideal. Para el caso de El Salvador, estamos muy lejos de una estrella perfecta y, en donde, parece estrella los datos están opuestos al del país ideal (mostrado en color rozado). Los números exteriores en los gráficos de Kiviat hacen referencia al número del indicador de la tabla. Para información del lector, los gráficos de Kiviat se utilizan para analizar visualmente el estado de un proceso de producción o de un sistema informático, aquí se adaptó para mostrar cómo está el desarrollo humano en nuestro país comparado con el de un país ideal.
Con solo pensar cómo ajustar estos indicadores de desarrollo humano es suficiente para elaborar un plan de gobierno. ¿Qué esperan entonces los partidos políticos, sus asesores y sus estrategas en mercadeo para realizar esta tarea? De mercadeo político y campaña sucia estamos ya cansados. Lo triste de todo esto, es que muchos de nuestros compatriotas antes que pensar en cambiar el modelo de desarrollo del país ya optaron por cambiar de país.
La vida se construye a base de ideas y sueños, pero es nuestro trabajo diario el que convierte ideales en realidades concretas. En este espacio no solo se presentan y describen los problemas del país en campos diversos sino que se proponen soluciones a los mismos.