<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Willian Marroquin &#187; gobierno</title>
	<atom:link href="http://www.willianmarroquin.com/category/gobierno/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.willianmarroquin.com</link>
	<description>La realidad socioeconómica y política desde la lupa de la ciencia.</description>
	<lastBuildDate>Sun, 13 Nov 2011 16:50:45 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>La tormenta E-12</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/11/la-tormenta-e-12/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/11/la-tormenta-e-12/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 13 Nov 2011 16:50:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[Economia]]></category>
		<category><![CDATA[Gestion de Riesgos]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[territorio]]></category>
		<category><![CDATA[politicas]]></category>
		<category><![CDATA[riegos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=426</guid>
		<description><![CDATA[Publicado el 25 de octubre de 2011 en http://www.uca.edu.sv/noticias/nota.php?texto=586565951 Lo que parecía un invierno normal cambió radicalmente en octubre con la tormenta E-12, que si bien impactó directamente en Guatemala, permaneció sobre nuestro territorio del 11 al 19 de este mes, ocasionando 32 fallecidos, más de 50 mil evacuados, puentes colapsados, deslizamientos de tierra, ríos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Publicado el 25 de octubre de 2011 en http://www.uca.edu.sv/noticias/nota.php?texto=586565951</p>
<p>Lo que parecía un invierno normal cambió radicalmente en octubre con la tormenta E-12, que si bien impactó directamente en Guatemala, permaneció sobre nuestro territorio del 11 al 19 de este mes, ocasionando 32 fallecidos, más de 50 mil evacuados, puentes colapsados, deslizamientos de tierra, ríos desbordados, inundaciones en el 85% (2,000 km<sup>2</sup>) de la costa del océano pacífico y un millón de personas afectadas. Para bien del país, la respuesta a la emergencia ha sido satisfactoria, por lo que las pérdidas humanas —no así el sufrimiento de los damnificados de siempre— fueron bajas. Se estima que cerca de 20 mil viviendas fueron anegadas por las inundaciones, lo que implica que igual número de familias tendrá dificultades para volver a la “normalidad”.</p>
<p><span id="more-426"></span></p>
<p>Una forma útil de mesurar la tormenta E-12 es acudir a los datos registrados en la <a href="http://cef.uca.edu.sv/index.php?rutina=weather">estación meteorológica de la UCA</a>. Al 19 de octubre, en la estación se registraba una lluvia acumulada mensual de 522 mm, una lluvia anual acumulada de 1,859 mm y 452 mm de la lluvia ocasionada por la tormenta E-12. Las características de este fenómeno meteorológico son similares a las de la tormenta Agatha, que en mayo de 2010, en 16 horas, registró una lluvia de 216.85 mm. Es importante recordar que en mayo y junio de 2010 el país fue impactado por las tormentas Agatha y Alex, respectivamente, que sumaron un acumulado de lluvias de 752 mm. En la figura se muestra el registro de lluvias del presente mes y las lluvias específicas registradas en los días 11, 12, 15 y 16 de octubre, que fueron los más severos durante la tormenta E-12.</p>
<p><img src="http://www.uca.edu.sv/noticias/archivo/img/e12.jpg" alt="" width="640" height="839" /></p>
<p><img src="file:///C:/Documents%20and%20Settings/C-1/Escritorio/e12%20v2.jpg" alt="" /></p>
<p>La historia de desastres en el país es abundante. Antes del desastre ocasionado por el huracán Ida en noviembre de 2009 (principalmente en el valle del Jiboa, donde fallecieron 200 personas), el país fue impactado por una sequía que dejó pérdidas estimadas en casi 30 millones de dólares y activó la ayuda del Programa Mundial de Alimentos. Luego, en enero de 2010, entró un frente frío que ocasionó daños menores. En marzo y abril de ese año, se desató una epidemia de dengue clásico y hemorrágico que dejó más de 1,700 casos. A ese historial se sumó la tormenta E-12, cuyos daños económicos estarán arriba de los 500 millones de dólares. Es de recalcar que los desastres de origen hidrometeorológico y los debidos a la contaminación ambiental han sido los más graves en la última década. Por ejemplo, la epidemia de dengue de 2003 dejó un saldo de 315 fallecidos y más de 50,000 personas afectadas.</p>
<p>Las implicaciones económicas de los desastres en el país han sido analizadas con anterioridad por el PNUD. Así, ya en el año 2000 (y sin contabilizar los daños ocasionados por los terremotos de 2001), se estimaba que El Salvador tenía un promedio de $139 millones de pérdidas anuales por grandes desastres, lo que hace suponer que a la fecha esta cifra rondará los $200 millones. También para el año 2000 se estimaba que el índice de déficit por desastre (IDD) es de aproximadamente 3; es decir, de darse el mayor desastre en el país, este excedería en tres veces la capacidad económica del Gobierno para hacerle frente. Y por capacidad económica se entiende lo que el Gobierno podría conseguir en financiamiento a la hora de un desastre, a través de pagos de seguros, reservas de fondos disponibles para atender desastres, créditos externos e internos, entre otros. Sin duda, por el estado actual de las finanzas públicas del país, dados los limitados ingresos tributarios y el nivel de endeudamiento, el IDD es mucho mayor que el calculado en 2000.</p>
<p>Pese a las dificultades económicas y un nivel de endeudamiento que supera el 50% del PIB, el Gobierno logró en 2010 negociar un crédito de contingencia de $50 millones con el Banco Mundial para atender los desastres. Según informó el presidente Mauricio Funes recientemente, la mitad ($25 millones) de este dinero ya está disponible para iniciar la reconstrucción. A esto hay que agregar el limitado fondo de $4 millones (conocido como FOPROMID) que para atender desastres se establece anualmente en el Presupuesto del país. Dada la magnitud del desastre, se quedan muy cortos los recursos nacionales disponibles para hacerle frente. Por ello el Gobierno ha decretado estado de calamidad: le permitirá solicitar ayuda internacional.</p>
<p>En términos generales, el Ejecutivo ha realizado un trabajo acertado y ha cumplido con los compromisos internacionales adquiridos hace cinco años en el <a href="http://www.eird.org/wikiesp/index.php/Marco_de_Acci%C3%B3n_de_Hyogo">Marco de Acción de Hyogo</a>, principalmente en lo que respecta a mejorar los sistemas de alerta temprana y la preparación y respuesta ante emergencias. Sin embargo, tiene problemas para abordar los factores subyacentes al riesgo: la planificación adecuada del desarrollo urbano y rural, la reducción de la vulnerabilidad de la población y la recuperación de ecosistemas en deterioro. En la gestión de riesgos de desastre, el Gobierno no solo actúa de manera lenta, sino sin visión de largo plazo. Muestra de ello es el atraso en la promulgación de leyes importantes tales como la Ley de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, que entró en funcionamiento hasta 2005, y la <em>L</em>ey de Ordenamiento y Desarrollo Territorial,<em> </em>que si bien fue aprobada en julio de 2011, entrará en vigencia hasta el 30 de julio de 2012.</p>
<p>Uno de los retos fundamentales del país es qué hacer en los próximos años en el tema de gestión de riesgos de desastre. Para ello, el Gobierno dispone de al menos tres vías de acción: cumplir con las recomendaciones del Marco de Acción de Hyogo; cumplir las recomendaciones del <em>Informe de evaluación global sobre la reducción del riesgo a desastre 2011</em>, de Naciones Unidas (conocido como <a href="http://www.preventionweb.net/english/hyogo/gar/2011/en/home/index.html">GAR</a>); y darle vida a la recién aprobada (junio de 2010) <a href="http://www.sica.int/busqueda/Centro%20de%20Documentaci%C3%B3n.aspx?IDItem=44921&amp;IdCat=32&amp;IdEnt=22&amp;Idm=1&amp;IdmStyle=1">Política Centroamericana de Gestión Integral de Riesgo de Desastres</a> . Esta establece en detalle los siguientes ejes de trabajo: para el desarrollo económico sostenible, reducción del riesgo de desastres de la inversión; desarrollo y compensación social para reducir la vulnerabilidad; ambiente y cambio climático; gestión territorial, gobernabilidad y gobernanza; y gestión de los desastres y recuperación. De igual forma, el GAR establece tres elementos claves: asumir la responsabilidad del riesgo; integrar la gestión del riesgo de desastre en los instrumentos y mecanismos de desarrollo existentes; y construir capacidades relativas a la gobernanza del riesgo. Sobre esto último, el GAR le sugiere a los Gobiernos que eleven a rango de ministerios a las instituciones a cargo de la gestión de riesgos de desastre, de tal forma que se asegure la coherencia y sostenibilidad de las políticas públicas en este tema a largo plazo. Al respecto, el Gobierno salvadoreño dio un pequeño avance en esta dirección con la creación de la Secretaría de Vulnerabilidad.</p>
<p>Como se puede apreciar, el qué hacer ya está bastante definido. Ahora es momento de definir cómo proceder, y esto requiere de un sistema político que —desde el compromiso con el bien común— llegue ágilmente a acuerdos fiscales que permitan aumentar el gasto social, y así hacer más resiliente a la población frente a los desastres.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/11/la-tormenta-e-12/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Caras partidarias</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/07/caras-partidarias/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/07/caras-partidarias/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Jul 2011 22:43:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Fmln]]></category>
		<category><![CDATA[partidos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=420</guid>
		<description><![CDATA[En el análisis de los partidos políticos, se les suele adjudicar tres facetas: las caras del partido en los afiliados (las bases), en la organización central (la cúpula) y en la administración pública (en el Gobierno). Cuando el partido está en la oposición, la relación de poder más fuerte se da entre las bases y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el análisis de los partidos políticos, se les suele adjudicar tres  facetas: las caras del partido en los afiliados (las bases), en la  organización central (la cúpula) y en la administración pública (en el  Gobierno). Cuando el partido está en la oposición, la relación de poder  más fuerte se da entre las bases y la cúpula, porque ambas caras se  necesitan para sobrevivir como organización política. La cúpula refuerza  los lazos ideológicos de las bases y las utiliza para su acción  política; mientras que las bases mantienen <em>el status quo</em> de la cúpula mediante el apoyo que le brindan (económico o trabajo político voluntario, por ejemplo).</p>
<p><span id="more-420"></span></p>
<p>Esta relación se estrecha y fortalece en al menos dos momentos. Por  un lado, a través de las elecciones internas partidarias, cuando los  partidos seleccionan a sus candidatos a cargos públicos para la  competencia electoral. Y por otro, durante las elecciones —ya sea de  diputados, municipales o presidenciales—, donde ambas caras (bases y  cúpula) se movilizan para mantener y/o aumentar su poder político. En  las elecciones internas partidarias, y ante la ausencia de una ley de  partidos políticos, la organización central o cúpula tiene el control  total, ya que son sus miembros quienes definen, fijan y cambian los  estatutos. En las elecciones para cargos de elección popular, la cúpula  pierde un poco el control y se somete a la Constitución de la República,  al código electoral y a lo que los ciudadanos decidan con el voto, en  una especie de plebiscito en el que los electores ratifican o no a los  candidatos definidos previamente por la cúpula.</p>
<p>Solo en los eventos electorales el partido recurre al pueblo para que  lo apoye con votos para impulsar un “programa de gobierno” que  supuestamente beneficia a los electores y a cuyos intereses dice el  partido representar. Todos sabemos que una vez los candidatos son  elegidos, el programa político se desvanece y prevalecen los intereses  partidarios para sobrevivir como organización.</p>
<p>Cuando el partido llega a la administración pública (otra de las  caras), surge la tentación de perpetuarse en el poder. Además, se  debilita el nexo de la cúpula y los miembros del partido en el Gobierno  con las bases (estos ya no les son tan útiles a los primeros). Se  complica también la relación entre la cúpula y los miembros del partido  en la administración pública (aunque ello no salga a la luz en los  medios de comunicación) por la difícil tarea de repartir el poder  adquirido por el partido entre sus élites.</p>
<p>La organización central (la cúpula), para someter a los miembros del  partido en la administración pública (que ya tienen su propia cuota de  poder y disponen de recursos), recurre al menos a dos instrumentos. El  primero, los estatutos partidarios, por medio de los cuales la cúpula  decide si a un miembro del partido se le postula como candidato a  elección o reelección. El segundo, y en el caso particular de los  diputados, las listas cerradas y bloqueadas, que le aseguran a la cúpula  mantener control total sobre el comportamiento de los diputados en su  actuación política. De esta forma, los partidos consolidan lo que llaman  “la disciplina del partido”, que no es más que la obediencia obligada y  casi ciega de los diputados a lo que la cúpula desea y decide. Es así  como las caras del partido se relacionan entre sí.</p>
<p>En el caso particular del FMLN, de cara a perpetuarse en el poder (su  presencia en el Gobierno es mayoritaria y quiere aumentarla en las  elecciones de 2012), lo que menos le interesa es trasladarle poder al  pueblo en detrimento del suyo, y de ahí su férrea oposición al rol que  ha desempeñado la Sala de lo Constitucional en materia electoral.  Desafortunadamente, por dejar clara esa oposición, ha caído en errores  continuos: desde amenazas a la Sala a movilizaciones de sus bases (ahora  que les conviene) para que lo apoyen con campos pagados y  manifestaciones públicas; peor aún, ha recurrido a desacreditar como  derechista a cualquier organización de la sociedad que no esté de su  lado.</p>
<p>Ese comportamiento prepotente del FMLN es muy parecido al que en su  momento tuvieron el PCN y Arena: cualquier opositor o crítico de sus  acciones y decisiones era de izquierda y, para colmo de males,  comunista. Sin duda, el FMLN ha sido un alumno aplicado del PCN: este se  inclinaba siempre por candidatos militares (Arena prefería a  empresarios); el Frente se siente cómodo cuando excomandantes  guerrilleros son sus candidatos. El PCN influyó grandemente en la  elaboración del código electoral actual; el FMLN ahora defiende ese  cuerpo legal para que no cambie.</p>
<p>Lo que los ciudadanos piensan de este enredo simplemente no le  interesa a los partidos, mucho menos a un FMLN que se siente ganador y  que olvida que “del plato a la boca se cae la sopa”. Debería de recordar  el FMLN que cuando un partido tiene mayoría en el Gobierno y pierde la  siguiente elección presidencial, sus caras partidarias (los grupos que  lo componen) se desfiguran rápidamente. Ello le sucedió en su época al  PCN y al PDC, y recientemente a Arena. El FMLN no será la excepción.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/07/caras-partidarias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuestion de élites</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/06/cuestion-de-elites/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/06/cuestion-de-elites/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 19 Jun 2011 16:13:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[arena]]></category>
		<category><![CDATA[Fmln]]></category>
		<category><![CDATA[partidos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=417</guid>
		<description><![CDATA[El interés de este artículo de opinión no es analizar y hacer una evaluación del decreto 743, sino aprovechar esta crisis coyuntural de las élites políticas —nuestros representantes en los tres órganos del Estado— para abordar tres aspectos. El primero, referido al tipo de democracia representativa del país; el segundo, el agotamiento del sistema de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El interés de este artículo de opinión no es analizar y hacer una  evaluación del decreto 743, sino aprovechar esta crisis coyuntural de  las élites políticas —nuestros representantes en los tres órganos del  Estado— para abordar tres aspectos. El primero, referido al tipo de  democracia representativa del país; el segundo, el agotamiento del  sistema de partidos políticos y; el tercero, el comportamiento político  de las élites. Los temas no son nuevos dentro de la ciencia política,  pero traerlos a cuenta en la actual crisis política puede ayudarnos a  comprender qué podemos esperar de estas élites y de nuestra democracia.</p>
<p><span id="more-417"></span></p>
<p>Cuando firmó los Acuerdos de Paz en 1992, el FMLN aceptó  explícitamente incorporarse al régimen político vigente y con ello le  dio legitimidad a la democracia en la que vivimos. Algunos de sus  afiliados o militantes entendieron rápidamente a qué tipo de democracia  se incorporaban, es decir, aquella en donde el “juego de la democracia”  (como le llaman las élites) consiste, por ejemplo, en aprobar tratados  de libre comercio y leyes de gran trascendencia (como la de integración  monetaria) de madrugada, sin discusión y recurriendo a negociaciones  poco transparentes. Poco a poco, por desencanto o por no entrar en  sintonía con este juego, algunos afiliados terminaron abandonando la  partida; otros hacen hasta lo imposible por alcanzar más poder y  mantenerse jugando.</p>
<p>Me refiero al FMLN porque es el partido que ingresó al sistema  político en aquellos años. Los otros (PDC, PCN y Arena) tienen una larga  historia de arreglos bajo la alfombra. Ahora, con el decreto 743,  buscan que los ciudadanos no se enteren de lo que ahí esconden. Pero  siempre algo sale a la luz pública. Como ejemplo, vale traer a cuenta la  razón por la cual el presidente del Coena le pidió a los diputados de  su partido que votaran por el decreto: “Teníamos información de que la  Sala de lo Constitucional declararía inconstitucional la ley de  amnistía”. Ante esto, la pregunta obvia: ¿cómo alguien que no ha sido  elegido para un cargo de representación puede decidir y ordenar qué  deben hacer los diputados de su partido? A la base de la frustración que  ha generado el decreto 743 en la población está el hecho de que las  élites políticas (los diputados) siguen sus propios intereses y no los  de aquellos a los que dicen representar (sus electores).</p>
<p>Por otra parte, la insistencia de los partidos en mantener las listas  cerradas y bloqueadas se defiende con la excusa de que el cambio  debilitará la “institucionalidad” de los mismos. Institucionalidad que  en la práctica no es más que la obediencia ciega del conjunto de  diputados de un partido a las decisiones políticas de sus amos. Las  listas cerradas y bloqueadas son las que permiten a las dirigencias  partidarias mantener la disciplina: si los diputados desobedecen,  simplemente los retiran de los primeros puestos de la lista en la  siguiente elección.</p>
<p>Por eso es que las élites no quieren cambiar el sistema electoral y  prefieren inmovilizar a la Sala de lo Constitucional. En el fondo, el  problema es de democracia representativa. Gaetano Mosca lo explica de  manera clara: “La idea de la representación popular como transferencia  libre y espontánea de la soberanía de los electores (la colectividad) a  un cierto número de personas elegidas (una minoría) se basa sobre la  premisa absurda de que la minoría puede estar atada a la voluntad  colectiva por lazos inquebrantables. En realidad, en cuanto termina la  elección también termina el poder de la masa de electores sobre el  delegado”. Los sentimientos de frustración que han aflorado en estos  días solo amainarán cuando el país transite hacia una democracia más  participativa.</p>
<p>La poca credibilidad de los ciudadanos en los partidos políticos (solo el 39.1 % confía en ellos, según datos del estudio <em>Cultura política de la democracia en El Salvador, 2010</em>)  indica un agotamiento del sistema de partidos. El activismo político de  la ciudadanía en repudio al decreto 743 podría seguir en aumento si las  élites siguen enfrascadas en no trasladar un poco de poder a la gente.  Hasta ahora, a los partidos les ha favorecido que los movimientos  sociales del país no trabajan de manera cohesionada y que la  participación ciudadana en protestas públicas sea francamente  minoritaria (apenas un 4.3%). En este rubro, solo Guyana y Jamaica están  por debajo de El Salvador; Argentina tiene el nivel más alto de  participación en protestas públicas (el 15.4%). Ojalá que en los  próximos años los movimientos sociales se coaliguen para ejercer mayor  influencia sobre el sistema político; de lo contrario, las élites  seguirán reinando a su antojo. El hecho de que Arena se retracte de  haber aprobado el decreto es una señal de lo que puede lograr el  movimiento social, aunque por hoy trabaje de manera descoordinada.</p>
<p>Finalmente, para entender el comportamiento de las élites puede ayudarnos una frase de Maquiavelo en <em>El príncipe</em>:  “En general, los hombres juzgan más por los ojos que por las manos, y,  si es propio a todos ver, tocar solo está al alcance de un corto número  de privilegiados”. Aplicando este texto a la actual coyuntura política,  el decreto 743 —por lo que vemos— es un duro golpe a la democracia, pero  solo Funes y los partidos políticos (sin exclusión alguna) tienen  acceso a —podrán “tocar”— lo que han negociado bajo la alfombra. Ya es  hora de que el movimiento social tome conciencia y pase de espectador a  actor; es decir, que en lugar de solo &#8220;ver&#8221; se anime a &#8220;tocar&#8221;.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/06/cuestion-de-elites/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reforma electoral y cambios en el sistema de partidos</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/05/reforma-electoral-y-cambios-en-el-sistema-de-partidos/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/05/reforma-electoral-y-cambios-en-el-sistema-de-partidos/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 21 May 2011 14:11:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[arena]]></category>
		<category><![CDATA[Fmln]]></category>
		<category><![CDATA[partidos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=414</guid>
		<description><![CDATA[Publicado el 14 de mayo de 2011 en http://www.uca.edu.sv/noticias/nota.php?texto=586565800 El sistema electoral ha sido sacudido en menos de un año por sentencias de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). La primera tiene que ver con las formas de las candidaturas y con el procedimiento de votación. Y la más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Publicado el 14 de mayo de 2011 en http://www.uca.edu.sv/noticias/nota.php?texto=586565800</p>
<p>El sistema electoral ha sido sacudido en menos de un año por  sentencias de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de  Justicia (CSJ). La primera tiene que ver con las formas de las  candidaturas y con el procedimiento de votación. Y la más reciente se  refiere a la inconstitucionalidad del decreto 586, que dejó sin efecto  la cancelación del PCN y PDC como partidos políticos al no alcanzar  estos el mínimo de 3% de los votos válidos en las elecciones de 2004.  Obviamente, estas sentencias tienen impacto en la configuración del  sistema de partidos del país; y como toda acción genera una reacción, es  comprensible que los partidos políticos —sin excepción— se resistan a  perder sus privilegios y las cuotas de poder que han acumulado.<br />
<span id="more-414"></span></p>
<p><strong>Reforma electoral, en manos del FMLN</strong></p>
<p>Los Acuerdos de Paz permitieron que el país transitara hacia una  democracia electoral, en la que la oposición política, liderada por el  FMLN, por primera vez y después de muchas décadas de lucha social,  política y militar, tuvo opción real de llegar al Gobierno a través de  la competencia en las urnas. Esta incipiente democracia electoral se  concretó con la alternancia en el poder, ocurrida en marzo de 2009,  cuando el candidato del FMLN ganó las elecciones presidenciales.</p>
<p>En sus 20 años de gobierno, Arena no mostró interés en profundizar la  democracia —ni siquiera en lo más básico, que compete al sistema  electoral—; más bien profundizó el discurso anticomunista, martilló en  la idea de que solo los empresarios tienen capacidad de gobernar y usó  el miedo como estrategia electoral y política. Todo esto para mantenerse  en el poder y proteger un “sistema de libertades” lleno de  irregularidades: los casos de corrupción en los hospitales y en la  carretera Diego de Holguín componen una pequeña muestra de ello.</p>
<p>Con la llegada del FMLN al Gobierno, y además como primera fuerza  política en la Asamblea Legislativa, se esperaba que se emprendiera el  proceso de reforma electoral, principalmente en lo referido a las  relaciones entre el elector y los candidatos a diputados, y la relación  de estos últimos con sus partidos. Sin embargo, esto no ha sido parte  esencial de la agenda política del FMLN, a pesar de que ha sido una  demanda recurrente de amplios sectores de la población, los mismo que le  permitieron —con sus votos—llegar al poder.</p>
<p>El estudio <em>Cultura de la democracia en El Salvador, 2010</em> indica que el 39.1% de los salvadoreños tiene confianza en los partidos  políticos y que solo el 32.3% se siente representado por ellos. Estos  datos deberían de preocuparle al FMLN, ya que ahora son parte interesada  en darle estabilidad al sistema político.</p>
<p>La sentencia 61-2009 (del 29 de julio de 2011) de la Sala de lo  Constitucional puso en manos del FMLN y del resto de partidos la gran  oportunidad de avanzar en dos temas: las formas de las candidaturas y el  procedimiento de votación. Sin embargo, el FMLN y GANA produjeron un  decreto legislativo en el que modificaban el procedimiento de votación,  pero manteniendo en última instancia el control partidario sobre la  elección de los diputados. Con toda razón, el presidente Funes vetó el  decreto, lo que lanzó al FMLN a formular argumentos sin sentido, como  que el Presidente y sus asesores no entendieron el decreto. Al parecer,  el FMLN no comprende que la gente quiere transparencia y que su voto sea  directo al candidato de su preferencia, no para la lista poco conocida  de los partidos políticos.</p>
<p>El FMLN tiene tiempo para reflexionar y proponer un nuevo decreto que  haga avanzar el sistema electoral y fortalezca al sistema de partidos.  En el caso particular de las boletas y el procedimiento de votación, su  propuesta debería apuntar hacia un tipo de lista cerrada y no bloqueada,  en la que el elector vote por el candidato de su preferencia y, además,  tenga la libertad de alterar el orden de la lista propuesta por el  partido. En este tipo de lista, hay tres opciones: el voto preferencial,  el voto múltiple limitado y el voto múltiple.</p>
<p>En el caso del voto preferencial, el elector vota por el diputado de  su preferencia, lo que se entiende también como voto único por el  partido. En este caso, el orden de la lista de candidatos se altera por  la preferencia del elector y esto influye en la distribución de escaños.  En el segundo procedimiento, el del voto múltiple limitado, el elector  puede votar por un número estipulado de diputados de la lista (se  sugiere tres, ya que corresponde al tamaño mínimo de las  circunscripciones del país). Y finalmente, en el caso del voto múltiple,  el elector puede votar por todos los candidatos de la lista que quiera y  que considera son los que deben representarlo en el partido político de  su preferencia.</p>
<p>La preocupación del FMLN de que no se vote por bandera puede  resolverse fácilmente diseñando la papeleta de votación de modo que  aparezca la bandera del partido a la par de la foto y el nombre del  candidato a diputado. Además, la lista cerrada y no bloqueada la decide  siempre la élite del partido, lo que lo obliga a buscar sus mejores  apuestas. En este sentido, en ningún momento la sentencia de la Sala de  lo Constitucional atenta contra el sistema de partidos; simplemente abre  la posibilidad de una mejor rendición de cuentas por parte de los  partidos a sus electores. El FMLN, por ser la primera fuerza política  del país, tiene entonces en sus manos la posibilidad de avanzar en la  democracia y de devolverle un poco de poder al electorado.</p>
<p><strong>PCN y PDC, cancelados</strong></p>
<p>Una vez se publique la sentencia sobre la inconstitucionalidad del decreto 586 en el <em>Diario Oficial</em>,  al Tribunal Supremo Electoral no le quedará más que proceder a la  cancelación del PDC y el PCN. Al respecto, es importante aclarar que en  todos los sistemas electorales del mundo existen barreras legales tanto  para la inscripción como para la cancelación de los partidos (EL  Salvador no es la excepción). En algunos países de más tradición  democrática que el nuestro, incluso se imponen barreras al número de  votos que debe obtener un partido político para que participe en el  reparto de escaños del Congreso o Asamblea. En otros países, como  Uruguay, los partidos pueden estar inscritos en el sistema electoral,  pero si no participan en las elecciones internas partidarias —que se  realizan simultáneamente en todos los partidos—, quedan fuera de las  siguientes elecciones.</p>
<p>¿Cuál es el problema entonces con la cancelación del PDC y el PCN?  Además, “si al PCN nadie lo detiene” —como decía el eslogan de una de  sus campañas electorales—, no le costará cumplir con los requisitos para  su reinscripción. El PCN y el PDC surgieron y se consolidaron como  partidos políticos a través de fracturas de la sociedad o <em>cleavages</em> —de hace 50 años— que quizá ya no existen en la actualidad. El bajo  nivel de apoyo electoral de estos partidos es un indicador de que han  perdido poco a poco sus anclajes sociales y que, por más discursos  políticos novedosos que pretendan formular, sus ciclos de vida han  concluido. Esto no debería de causar tanto alboroto en nuestra sociedad,  ya que así es la vida política partidaria: los partidos desaparecen  cuando las élites partidarias se desvinculan de sus bases.</p>
<p>De ello dan fe los antecedentes históricos del país. En las  elecciones de 1972 participaron los partidos FUDI, PPS, PCN (en aquel  entonces, ya con 10 años en el poder) y la UNO (una coalición de los  partidos PDC, MNR y UDN). 22 años después, para las elecciones de 1994,  el sistema de partidos estaba fragmentado y compuesto por PDC, PCN,  Arena, FMLN, MAC, MU, MSN, Líder y Punto. Para 2004, el sistema de  partidos se había reducido a Arena, FMLN, PDC, PCN y CDU. Luego de los  resultados electorales de ese año, el CDU fue cancelado, pero no así el  PCN y el PDC, que se salvaron de la cancelación por el decreto  recientemente declarado inconstitucional.</p>
<p>Como puede observarse, la transformación política partidaria del país  se mueve a un bipartidismo polarizado, con el FMLN como partido  hegemónico de izquierda y partidos de derecha (GANA, Arena, PDC y PCN)  que tenderán a formar coaliciones en el futuro para poder llegar  nuevamente al poder. Es decir, el país tenderá a una lucha partidaria (o  competencia electoral) similar a la del año 1972, solo que ahora con  coaliciones de partidos de derecha. Así las cosas, solo nos queda  esperar que los partidos políticos asuman con madurez las sentencias de  la CSJ y que se avance al menos en la democracia electoral.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/05/reforma-electoral-y-cambios-en-el-sistema-de-partidos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Dinamitando el capital social</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/05/dinamitando-el-capital-social/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/05/dinamitando-el-capital-social/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 21 May 2011 14:06:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[empresas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=410</guid>
		<description><![CDATA[Publicado el 9 de marzo en http://www.uca.edu.sv/noticias/nota.php?texto=586565740 “A las gremiales les ha faltado carácter. Deberían haber actuado más fuerte. Las gremiales están para defender sus intereses. Deben golpear más. Han estado muy quietas”. Así se expresó recientemente —en un medio de comunicación impreso— un ex presidente del país y ahora presidente honorario de Arena, en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Publicado el 9 de marzo en http://www.uca.edu.sv/noticias/nota.php?texto=586565740</p>
<p>“A las gremiales les ha faltado carácter. Deberían haber actuado más  fuerte. Las gremiales están para defender sus intereses. Deben golpear  más. Han estado muy quietas”. Así se expresó recientemente —en un medio  de comunicación impreso— un ex presidente del país y ahora presidente  honorario de Arena, en relación a lo que él espera de la relación de las  gremiales empresariales (ANEP y la CCIES) con el Gobierno. Para un país  que vive en una permanente conflictividad y violencia social, estas  declaraciones son totalmente inadecuadas, más parecen de la época de la  Guerra Fría. Lo sensato es que un ex presidente se pronuncie a favor de  crear una cultura de paz y de confianza social, pero es claro que al  personaje que nos ocupa le interesan más los réditos políticos que pueda  lograr para Arena que la cohesión social del país. Lo más grave de esta  declaración es que no solo apela a la confrontación para resolver  conflictos, sino que hace uso de estas gremiales empresariales como si  fueran patrimonio de Arena.</p>
<p><span id="more-410"></span></p>
<p>Para nadie es un secreto que Arena no ha logrado convertirse en un  verdadero partido de oposición. Por lo tanto, ese vacío —y la  frustración que lo acompaña— lo quiere paliar el ex presidente metiendo a  las gremiales en la lucha política. Algo que a las gremiales no les  cuesta, ya que desde la llegada de Funes a la presidencia no han parado  de repetir que no sienten confianza y que todo va mal en el país. De  manera consciente o inconsciente, con estas declaraciones y actitudes,  el ex presidente y las gremiales destruyen el poco capital social que  existe en el país.</p>
<p>Siguiendo a Josep Vallés, el capital social es una “cultura de confianza social —<em>social trust</em>—  en la que los sujetos se sienten dispuestos a tratos e intercambios de  buena fe para resolver situaciones conflictivas”. Y Vallés añade algo  clave: “Cuanto más capital social o más confianza recíproca ha acumulado  una sociedad, mejor preparada estaría para obtener un buen rendimiento  de las instituciones democráticas”. Si atendemos a lo anterior, es más  que atinada la recomendación del BID de desmontar nuestra polarización  política (la más alta en toda Latinoamérica) para avanzar en el  desarrollo social. En otras palabras, el BID señala la necesidad de  crear capital social, cuya ausencia o merma explicaría, por ejemplo, la  extrema dificultad de llegar a un pacto fiscal que nos es vital y  urgente.</p>
<p>Mauricio Funes siempre ha tratado de generar confianza sobre la  conducción y marcha del país, y no abonar más incertidumbre a la que ya  existe en el entorno. En este proceso de construir capital social, como  lo define Vallés, a Funes se le ocurrió crear un consejo consultivo,  conformado por los ex presidentes del país y los líderes de los  diferentes partidos políticos, para discutir temas de importancia  nacional. La idea fue bien recibida por los primeros, pero no por los  segundos, quienes han planteado condiciones para participar, como la de  ser solo ellos quienes discutan con el presidente Funes, ya que, a su  juicio, los líderes de los partidos políticos contaminarían el ambiente.  Con esto, nuevamente se van por la línea de destruir el incipiente  capital social del país y dejan en evidencia la arrogancia que siempre  les ha caracterizado.</p>
<p>Como lo indica Gaetano Mosca<em>,</em> “un individuo no puede  comandar una masa sin que exista una minoría que lo sostenga”. En el  caso del mandatario, esta minoría no es más que la clase dirigente. A  Funes le queda un poco más de tres años en la presidencia y es obvio y  comprensible que busque consolidar su gestión con apoyos políticos  amplios. El consejo consultivo que propone es una buena iniciativa para  completar su gestión y darle gobernabilidad al país. Queda por verse si  logrará sortear los caprichos y el oportunismo que caracteriza a nuestra  clase política, y que ahora se hacen evidentes con las condiciones de  los ex presidentes de derecha para integrar el consejo consultivo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/05/dinamitando-el-capital-social/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Subsidio para el servicio, no para los empresarios</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/subsidio-para-el-servicio-no-para-los-empresarios/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/subsidio-para-el-servicio-no-para-los-empresarios/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 20 Feb 2011 16:43:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economia]]></category>
		<category><![CDATA[Energia]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Subsidios]]></category>
		<category><![CDATA[politicas]]></category>
		<category><![CDATA[subsidio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=407</guid>
		<description><![CDATA[La semana pasada, las gremiales del transporte público, luego de una negociación con el Gobierno, lograron 11 millones adicionales en concepto de subsidio para los próximos seis meses, incluyendo la posibilidad de más aumentos en junio próximo. Para 2011, el MOP dispone para este subsidio 51 millones de dólares, lo que supone que el Gobierno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La semana pasada, las gremiales del transporte público, luego de una  negociación con el Gobierno, lograron 11 millones adicionales en  concepto de subsidio para los próximos seis meses, incluyendo la  posibilidad de más aumentos en junio próximo. Para 2011, el MOP dispone  para este subsidio 51 millones de dólares, lo que supone que el Gobierno  buscará en los próximos meses otras fuentes de financiamiento para  mantener el <em>status quo</em> de este sector empresarial. Entregar  dinero a este sector implica quitárselo a otros, lo que tensionará aún  más al país —que ya tiene complicada su economía—y empezará a romper la  cohesión social, ya que la reciente negociación con los transportistas  es a todas luces impopular e irresponsable.</p>
<p><span id="more-407"></span></p>
<p>Cuando Mauricio Funes llegó a la presidencia, estas gremiales  recibían $800 por bus y $400 por microbús; y en la primera negociación  el subsidio se redujo a $500 y $250, respectivamente. Ahora estamos de  cerca de llegar a las cantidades de partida, ya que recibirán $750 por  bus y $375 por microbús. ¿Y qué reciben a cambio los usuarios del  transporte público con esta negociación? Por de pronto, promesas por  parte de los empresarios y la constitución de una agenda para seguir las  negociaciones con el Gobierno en la que se tratarán el combate a la  competencia ilegal, la tarjeta prepago, la renovación de la flota y la  fijación de una nueva banda de precios. En otras palabras, continuará el  mal servicio de transporte público para la población a cambio de  aumentar las ganancias de los empresarios de este sector.</p>
<p>En otros países, en la base de los subsidios hay una estrategia de  desarrollo económico para la industria que se desea impulsar; una  estrategia que a mediano plazo vuelve innecesarios los subsidios o los  modifica. Por ejemplo, en un país europeo se subsidia la instalación de  generadores fotovoltaicos en las viviendas para que inyecten energía a  la red de distribución de energía. Con esto, las familias disminuyen su  consumo de energía por fuentes convencionales y, además, reducen su pago  mensual por consumo de electricidad. Más aún, la necesidad de  instalación de generadores fotovoltaicos desarrolla toda una cadena de  industrias que se dedican, por ejemplo, a fabricar los componentes,  instalar y dar mantenimiento a los sistemas, y exportar las innovaciones  tecnológicas producidas en el proceso. Todo esto dinamiza la economía  en diversos sectores, ya que se genera una cadena de negocios que  permite obtener más recursos por la vía de la recaudación de impuestos.</p>
<p>En nuestro país, nada de lo anterior sucede. El subsidio al  transporte debería de manejarse —siguiendo el ejemplo del país europeo—  como un bono dedicado en exclusiva para la mejora del servicio que se  brinda a los usuarios. Es decir, el dinero siempre se le otorgaría a los  empresarios, pero únicamente para el reemplazo de sus unidades o para  mantenerlas en óptimas condiciones. De esta forma, se dinamizaría a  empresas dedicados al mantenimiento y reparación de buses; surgirían  otras de repuestos; y, quizá, incluso se crearían compañías  ensambladoras de buses y microbuses. Esta estrategia aseguraría que el  subsidio se dedique a su fin último: garantizar un servicio de calidad a  los usuarios. Por ahora, el dinero de los subsidios va a las cuentas  personales de los empresarios, quienes lo gastan sin ninguna orientación  de desarrollo económico para el país.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/subsidio-para-el-servicio-no-para-los-empresarios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hora de hacer justicia a los maestros</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/hora-de-hacer-justicia-a-los-maestros/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/hora-de-hacer-justicia-a-los-maestros/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 13 Feb 2011 15:48:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[Economia]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[politicas]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=403</guid>
		<description><![CDATA[El aumento a los salarios de los empleados públicos, anunciado a finales de 2010, ha sido una de las decisiones acertadas del presidente Funes. Por primera vez, y sin presiones de gremiales de empleados públicos, una administración del Estado toma la iniciativa de poner atención a la gestión de recursos humanos en el servicio civil, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El aumento a los salarios de los empleados públicos, anunciado a  finales de 2010, ha sido una de las decisiones acertadas del presidente  Funes. Por primera vez, y sin presiones de gremiales de empleados  públicos, una administración del Estado toma la iniciativa de poner  atención a la gestión de recursos humanos en el servicio civil, aspecto  clave para impulsar cualquier programa de gobierno de manera efectiva.  Sin embargo, el Presidente en su anuncio no dio a conocer qué  restricciones aplicarían, como sí lo hacen algunas empresas en sus  campañas de mercadeo. Es así como en enero de este año los empleados de  educación, salud y correos, entre otros, se enteraron de que no estaban  incluidos en los aumentos. Entonces, y con toda razón, las gremiales de  estos sectores iniciaron medidas de presión para ser tomados en cuenta  en el incremento salarial.</p>
<p><span id="more-403"></span></p>
<p>Las injusticias cometidas contra los maestros vienen de décadas. En  los años setenta, los maestros ganaban 250 colones al mes y sufrían  retrasos en sus pagos por varios meses, lo que les obligaba a endeudarse  para cubrir sus necesidades básicas. ANDES 21 de Junio recogió y  canalizó esas injusticias para fortalecer su asociación y exigir, a  través de huelgas, mejores condiciones sociales y económicas para los  maestros. Esas justas demandas fueron reprimidas en los ochenta con  torturas, asesinatos y destierros. A esto hay que agregar la eliminación  de las escuelas normales, cuyas instalaciones fueron convertidas en  cuarteles militares (como lo fue la residencia del batallón  contrainsurgente Atlacatl).</p>
<p>De manera errónea, los gobiernos de esa época trasladaron la  responsabilidad de formar maestros a los centros de educación superior  —que no eran especialistas en el tema—, lo que inició un deterioro  acelerado en la calidad del proceso —y representó un negocio próspero  para las universidades de garaje—. Y así llegamos a las últimas dos  décadas, en las cuales se habló de reforma educativa y de “mejora de la  calidad”, y se creó un falso optimismo mediático sobre las bondades de  los cambios en la educación; un optimismo que cubrió, ocultó y  profundizó las demandas sociales de los maestros. Décadas en las que  incluso se crearon nuevos mecanismos de explotación a los profesores,  como el programa Educo, en donde los formadores hacían de todo (educar,  cocinar, administrar, etc.) sin seguridad laboral. En ese contexto, muy  poco se reconoció el aporte de los maestros, quienes, por ejemplo,  ampliaron la cobertura educativa aceptando trasladarse hacia lugares del  país de muy difícil acceso.</p>
<p>Ahora, el Vicepresidente, Ministro ad honorem del Mined y también  maestro se encuentra en una mesa de negociación para resolver el tema de  salarios y otras demandas sociales de su gremio. Pero a diferencia de  los años setenta, Sánchez Cerén no solo tiene que negociar con ANDES 21  de Junio, sino con el Comité Pro Retiro Digno, el Sindicato de Maestros  de Educo, Bases Magisteriales, el Sindicato de Trabajadoras y  Trabajadores Administrativos y Docentes del Ministerio de Educación de  El Salvador, y el Consejo de Directores de Institutos Nacionales de El  Salvador. Más de cuatro décadas de injusticias contra los maestros se  cristalizan ahora en un grupo de sindicatos y asociaciones que dificulta  alcanzar acuerdos por la diversidad de intereses presentes en la mesa  de negociación.</p>
<p>En este punto es oportuno mencionar que hasta junio de 2009 estaba  prohibida la existencia de sindicatos en el sector público de país; fue  hasta julio de ese año que, por presiones de la OIT, se avaló la  creación del primer sindicato en el sector público: el Sindicato de  Trabajadores del Ministerio de Trabajo y Previsión Social. Hasta la  fecha, los sindicatos han proliferado en el sector público. Y como era  de esperarse en un país que tiene los índices más altos de polarización  política izquierda-derecha en Latinoamérica, la lucha  política-partidaria se ha trasladado a las organizaciones sindicales.</p>
<p>La mesa de negociación en el Mined está instalada; solo queda esperar  sus resultados. Ojalá que el Vicepresidente sea sensible a la  injusticia de la que han sido víctimas los maestros por tanto tiempo; en  contraparte, de los sindicatos y las asociaciones de maestros se espera  que dejen de lado sus afiliaciones o simpatías partidarias y busquen  acuerdos para mejorar las precarias condiciones del gremio. Ojalá no  suceda como en la alcaldía de San Salvador, en la que la Asociación  Salvadoreña de Trabajadores Municipales apoya plenamente la reelección  de Norman Quijano para el año 2012 y, por su parte, el alcalde busca  impulsar becas estudiantiles para los hijos del sindicato con destacado  rendimiento académico.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/hora-de-hacer-justicia-a-los-maestros/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Se acaba la esperanza, muere el cambio</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/se-acaba-la-esperanza-muere-el-cambio/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/se-acaba-la-esperanza-muere-el-cambio/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 13 Feb 2011 15:45:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[Economia]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Fmln]]></category>
		<category><![CDATA[partidos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=400</guid>
		<description><![CDATA[Las expectativas de cambio en el sistema político del país —prometido por Mauricio Funes con su lema de campaña: “Nace la esperanza… viene el cambio”— se podrían venir abajo las próximas semanas si el Presidente acepta la propuesta de los partidos políticos de usar listas abiertas y bloqueadas para la elección de los diputados en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las expectativas de cambio en el sistema político del país —prometido  por Mauricio Funes con su lema de campaña: “Nace la esperanza… viene el  cambio”— se podrían venir abajo las próximas semanas si el Presidente  acepta la propuesta de los partidos políticos de usar listas abiertas y  bloqueadas para la elección de los diputados en las elecciones de 2012.  Este mecanismo está en contra del espíritu de la sentencia de la Sala de  lo Constitucional, que iba más en la línea de presentar a los electores  listas abiertas y desbloqueadas de candidatos, lo que habría  significado un avance importante del país hacia la democracia  representativa.</p>
<p><span id="more-400"></span></p>
<p>Hasta antes de la sentencia de la Sala, el mecanismo de elección era a  través de listas cerradas y bloqueadas, por el cual el elector marcaba  la bandera del partido sin conocer la lista y el orden de los diputados  por los que estaba decidiendo. Con el mecanismo de listas abiertas y  desbloqueadas (el caso ideal), los electores podrían seleccionar a los  diputados directamente —incluso de diferentes partidos—. Actualmente,  los partidos están por proponer listas abiertas y bloqueadas, es decir,  solo se podrá elegir diputados dentro de una lista cerrada propuesta por  un partido político. Con este mecanismo y con algunos acuerdos —aún  desconocidos— entre los partidos, se privilegiará el orden de los  candidatos en las listas, regresando así al mecanismo de elección  utilizado en elecciones pasadas.</p>
<p>Por otra parte, Funes decidió sancionar la propuesta de las  candidaturas no partidarias formulada por Arena y el FMLN; una propuesta  que prácticamente imposibilita nuevas formas de participación política.  Esto ya lo había anunciado el Presidente en agosto de 2010, cuando  mencionó que con la sentencia de la Corte se abría la posibilidad de que  el narcotráfico penetrara el sistema político, como que ello no hubiese  estado siempre presente al no existir una ley de partidos que haga  transparente la financiación de los mismos.</p>
<p>En el caso del sistema económico, Funes no ha intentado hacer cambios  en el modelo económico neoliberal del país; se ha conformado con un  tímido ajuste fiscal, algunas focalizaciones a los subsidios, la  eliminación del <em>drawback</em> a las exportaciones y el anuncio de  potenciar asociaciones empresariales público-privadas, entre otros. Por  su parte, el FMLN sigue hablando de que es necesario crear un modelo  alternativo —cierta especie de “socialismo”— que no elimina a la empresa  privada, que se ajusta a la Constitución de la República y que el  “pueblo” definirá en algún momento (según calendario griego, quizá).</p>
<p>En resumen, lo que propone el Secretario General del FMLN, en una  entrevista reciente a un medio impreso, es una mezcla de todo,  totalmente ambigua y dirigida a todo público, muy al estilo de los  partidos tradicionales que buscan los votos de los electores para seguir  en sus cargos, y por ende, en el poder. A juzgar por las declaraciones  de su Secretario General, el Frente no tiene idea clara sobre un modelo  económico alternativo para el país.</p>
<p>Así las cosas, el presidente Funes no intentará cambiar al sistema  político. Lo más seguro es que la propuesta que preparan los partidos  para la elección de los diputados sea aprobada sin observaciones por el  mandatario. Si esto se da, las posibilidades de transformaciones y  avances en la democracia se cierran para este período presidencial, con  lo que se acaba la esperanza y muere el cambio.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/se-acaba-la-esperanza-muere-el-cambio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La democracia interna del FMLN</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/la-democracia-interna-del-fmln/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/la-democracia-interna-del-fmln/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 13 Feb 2011 15:39:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Fmln]]></category>
		<category><![CDATA[partidos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=397</guid>
		<description><![CDATA[A juzgar por las declaraciones de sus dirigentes, el FMLN pasa por uno de sus mejores momentos políticos. No solo es el partido en el Gobierno, sino que durante el año 2010 desarrolló un &#8220;ejercicio democrático&#8221; que culminó con la reforma de sus estatutos, en los que se muestra como un partido unido y disciplinado. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A juzgar por las declaraciones de sus dirigentes, el FMLN pasa  por uno de sus mejores momentos políticos. No solo es el partido en el  Gobierno, sino que durante el año 2010 desarrolló un &#8220;ejercicio  democrático&#8221; que culminó con la reforma de sus estatutos, en los que se  muestra como un partido unido y disciplinado. A esto hay que agregar que  en un país con altos niveles de polarización ideológica y con una  derecha aparentemente debilitada, el FMLN tiene grandes posibilidades de  obtener buenos resultados en las próximas elecciones. Ciertamente, la  polarización política del país beneficia tanto al FMLN como a Arena,  pero en la actualidad beneficia más al primero, que se apoderó de la  representación de la izquierda en el espectro político del país; la  representación partidaria en el polo de la derecha se definirá en las  elecciones de 2012.</p>
<p><span id="more-397"></span></p>
<p>Sin embargo, con la reforma de los estatutos y con la presencia  mayoritaria de sus líderes en las instituciones públicas, el FMLN  comienza a degradar su democracia interna y a consolidar su propia  &#8220;oligarquía&#8221;. En concreto, la reforma estatuaria que permite a sus  alcaldes competir por la reelección cuando veces lo deseen (con solo el  aval de la dirección nacional del partido) abre las puertas a la  perpetuación en el poder de una élite o &#8220;coalición dominante&#8221; —como la  llamaría Panebianco— que tendrá impactos negativos en la democracia  interna que el FMLN venía construyendo. Desde ahora se disminuyen los  incentivos selectivos a los afiliados o bases del partido, como son la  obtención de cargos y las posibilidades de competir y de hacer carrera  en el instituto político.</p>
<p>A mediano plazo, este proceso de consolidación de la élite  generará conflictos en el FMLN, pues la máxima expresión de la  democracia al interior del partido se da dentro de la esfera de poder de  sus afiliados o bases. Las bases creen que seleccionan a sus candidatos  a puestos de elección y que aprueban los planes y programas de la  institución; sin embargo, estas funciones gradualmente se trasladarán a  la élite (como se vislumbra con los cambios de los estatutos) y, por  ende, la organización partidaria como un todo se debilitará. El reciente  decreto que aprobaron el FMLN y Arena en relación a establecer  requisitos exagerados para la inscripción de candidatos a diputado sin  partido es un claro ejemplo de que temen perder sus privilegios.</p>
<p>De igual manera, la proclamada unidad del FMLN —basada en el  cambio de coordinación general por la de secretario general— no es más  que la imposición de una coalición dominante del partido sobre las  otras. Todo indica que una élite empezará a controlar las funciones  principales del Frente, de tal forma que la centralización en las  decisiones y el aumento en la rigidez ideológica reemplazarán el debate  político interno, el alcance y grado de participación de los líderes en  las discusiones con las bases, y aflorará la inconsistencia de las  políticas asumidas por los líderes con sus bases. El deseo de  perpetuación en el poder llevará al FMLN a comunicarse más con los  electores que con sus bases —al menos en los períodos electorales—, lo  que terminará generando prácticas antidemocráticas a su interior, tal  como le sucedió a Arena en sus años en el poder.</p>
<p>Sin duda, el debate político en los próximos años se centrará  en el tipo de democracia representativa que existe en el país. Por las  señales que envían Arena y el FMLN, con sus reacciones negativas a las  sentencias de la Corte Suprema de Justicia sobre los cambios necesarios  en el sistema electoral, es claro que el sistema de partidos ha decidido  cerrar los espacios a la participación política ciudadana. Este  fenómeno, junto al desprestigio que muestran en las encuestas la  Asamblea Legislativa y los partidos políticos, legitima el surgimiento  de movimientos sociales y grupos de presión que hagan evolucionar  nuestra incipiente democracia hacia formas más participativas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2011/02/la-democracia-interna-del-fmln/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Políticas sociales y burocracia</title>
		<link>http://www.willianmarroquin.com/2010/11/politicas-sociales-y-burocracia/</link>
		<comments>http://www.willianmarroquin.com/2010/11/politicas-sociales-y-burocracia/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 26 Nov 2010 18:24:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Willian Marroquin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[arena]]></category>
		<category><![CDATA[Fmln]]></category>
		<category><![CDATA[partidos]]></category>
		<category><![CDATA[politicas]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.willianmarroquin.com/?p=392</guid>
		<description><![CDATA[A diferencia de los Gobiernos de Arena —que privilegiaban el mercado, la privatización de los servicios públicos y la reducción del tamaño del Estado, entre otras acciones—, el de Mauricio Funes prioriza las políticas sociales, los asocios empresariales público-privados y el fortalecimiento del Estado como conductor del desarrollo (ya no como simple regulador o espectador [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A diferencia de los Gobiernos de Arena —que privilegiaban el  mercado, la privatización de los servicios públicos y la reducción del  tamaño del Estado, entre otras acciones—, el de Mauricio Funes prioriza  las políticas sociales, los asocios empresariales público-privados y el  fortalecimiento del Estado como conductor del desarrollo (ya no como  simple regulador o espectador de lo que el mercado pueda hacer en favor  de la población). Este cambio en la conducción del Gobierno no es del  agrado de las principales gremiales empresariales del país, que para  descalificarlo recurren a argumentos superficiales: no existe confianza,  el país no tiene rumbo, todavía existe la amenaza del socialismo y hay  demasiada incertidumbre como para que los empresarios se animen a  invertir en El Salvador. Argumentos que pierden sentido cuando  organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el BID  deciden otorgarnos más préstamos o cuando el Gobierno estadounidense  manifiesta su interés y compromiso de apoyar a la administración del  presidente Funes. Entonces, surge la pregunta: ¿por qué los organismos  internacionales y otras naciones sí confían en el país y nuestros  empresarios no? Todo indica que estas gremiales empresariales tratan  simplemente de desgastar políticamente al Gobierno.</p>
<p><span id="more-392"></span></p>
<p>Algo es claro: estos grupos de presión o gremiales  empresariales rara vez expresan de manera explícita sus intereses. Por  ello, es útil examinar su sistema de creencias a partir de lo que hablan  y opinan sus ejecutivos o de lo que publican las gremiales. Veamos dos  ejemplos. Para el caso de la política fiscal, un ejecutivo de la ANEP  expresaba en la prensa escrita que la solución de los problemas del país  pasa por una reforma fiscal integral —reconocerlo es ya un avance—,  para la cual es necesario “hablar de eficiencia, de bajar el gasto  corriente del Estado, de no seguir creciendo en la burocracia […], de  ampliar la base tributaria, de ver cómo se llevan más ingresos al  Estado… pero un pacto fiscal no puede ser solo aumentar tributos a un  sector de la población” (esto último en alusión a la gremial empresarial  que representa).</p>
<p>Por otra parte, en la página web de la Cámara de Comercio e  Industria de El Salvador se lee, en relación a la propuesta del  presidente Funes de aumentar salarios en la administración pública, lo  siguiente: “Esta medida incrementará a los salvadoreños el costo de  mantener, con sus impuestos, una burocracia más pesada y menos  eficiente. Adicionalmente, es importante reflexionar que el incremento  de salarios a los empleados públicos y el aumento de la burocracia  estatal jamás se han traducido en mejores servicios de educación, salud y  seguridad para los salvadoreños, y que en todo caso, habría que  demandar del gobierno garantías de mejoras sustanciales en los servicios  que provee a la población”.</p>
<p>Los dos textos anteriores nos muestran parte del núcleo duro  del sistema de creencias de estas gremiales empresariales sobre la  burocracia, a la cual consideran como deficiente, pesada (por su tamaño)  e incapaz de mejorar los servicios públicos (en educación, salud y  seguridad) aunque se mejoren los salarios. La ciencia política indica  que los actores políticos (las gremiales empresariales son uno de ellos)  siempre tratarán de trasladar su sistema de creencias a los objetivos y  acciones de las políticas públicas en las que intervienen, y para ello  utilizarán todos los recursos que estén a su alcance. Difícilmente estos  actores negociarán el núcleo fuerte de sus creencias, aun cuando los  datos empíricos les demuestren que están equivocados. Más bien filtrarán  la información de tal forma que solo aceptarán aquella que refuerza sus  creencias. Reconociendo esta realidad política, conviene presentar  información sobre el estado de la burocracia del país y su rol en la  implementación de las políticas sociales.</p>
<p>La publicación del BID &#8220;La política de las políticas&#8221; dice que  el tamaño de la burocracia del sector público en El Salvador es de las  más pequeñas de Latinoamérica (un poco más del 2% de la población); un  dato que contradice las creencias de las gremiales. Además, revela que  nuestro <em>índice de desarrollo del servicio civil</em> (que incluye  eficiencia, mérito y capacidad de la burocracia) es de 0.11 en una  escala de 0 a 1: el segundo valor más bajo de los países de la región.  Este pobre desarrollo del servicio civil del país ha sido el resultado  de las administraciones pasadas, principalmente de los 20 años en que el  partido Arena estuvo al frente del Ejecutivo. En la publicación también  se construye un <em>índice de calidad de las políticas públicas</em>,  en el cual, curiosamente, El Salvador tiene una clasificación alta junto  a países como Costa Rica, Uruguay, México, Colombia y Brasil. Entre las  variables que más inciden (están más correlacionadas) con este índice  de calidad se encuentran la independencia del poder judicial, el índice  de capacidad del Congreso y, en tercer lugar en orden de incidencia, el  desarrollo del servicio civil (o burocracia). Esto nos permite concluir  que en lugar de reducir la burocracia y de asumir que es ineficiente  —como promulga el canon mental de las gremiales empresariales—, un  Gobierno responsable debe apostarle a mejorar su servicio civil, ya que  al final de cuentas es una pieza clave para la implementación exitosa de  las políticas públicas.</p>
<p>Los estudios del servicio civil del país muestran que se ha  experimentado avances en la organización del trabajo (descripción de  puestos y definición de perfiles). Sin embargo, una de las principales  dificultades es que no se han establecido escalas y políticas salariales  claras que permitan un mejor desarrollo de la burocracia. De hecho, la  compresión vertical de salarios (razón entre el promedio de la escala  salarial más alta sobre la más baja) fue de 19.45 (3,194.02/164.23, en  dólares), mientras que en Chile fue de 18.78 (4,666.18/248.25) para el  año 2008. El presidente Funes, al tomar la decisión sobre el incremento  salarial para los empleados públicos, da un primer paso para poner orden  en el desarrollo del servicio civil. Es claro que una asignación mayor  de recursos financieros no se traduce directamente en una burocracia  eficiente, pero sí establece condiciones más favorables para que se  logre.</p>
<p>En cuanto al impacto de la burocracia sobre las políticas  sociales, conviene revisar algunos hallazgos de Hugh Heclo, presentes en  su libro <em>Modern social politics in Britain and Sweeden</em>. Heclo  estudió las políticas sociales (de desempleo, pensiones, jubilación y  salarios, entre otras) de Gran Bretaña y Suecia para un periodo de 200  años. Una de sus conclusiones fue que los partidos políticos, los grupos  de presión y las elecciones tuvieron un efecto casi despreciable en la  mejora de las políticas sociales de estos países cuando se les compara  con la influencia ejercida por la administración pública o el servicio  civil. Heclo lo expresa así: “Aun cuando los partidos y los grupos de  interés jugaron ocasionalmente un rol importante, fueron los servicios  civiles los que proporcionaron los análisis y revisiones más constantes  sobre la mayoría de acciones del gobierno. Los partidos y los grupos de  interés típicamente requieren de estímulos dramáticos, como puede ser el  incremento súbito de desempleados, para despertar su interés, a  diferencia de la atención brindada por la administración que permaneció  fuerte durante esta fluctuación del desempleo”.</p>
<p>Ahora bien, si el plan quinquenal de desarrollo del presidente  Funes enfatiza la implementación de políticas sociales, es totalmente  legítimo y lógico que se mejoren los salarios de los empleados públicos y  se disminuya la diferencia entre los más altos y los más bajos  (compresión vertical de los salarios). No hay que olvidar, además, que  algunas instituciones del Estado no han tenido aumentos salariales en  más de ocho años y que, por tanto, es desproporcionado exigirles  eficiencia cuando sus ingresos no les alcanzan para tener una vida  digna. Les parezca o no a las gremiales empresariales, la burocracia  pública —porque también hay burocracia privada— es fundamental para el  éxito de las políticas sociales. No atender su situación —en este caso,  salarial— implica posponer un problema que podría agudizarse en los  próximos años, como ha sucedido con muchas demandas sociales que no  fueron atendidas oportunamente por los Gobiernos anteriores y que ahora  aparecen de manera recurrente en el país.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.willianmarroquin.com/2010/11/politicas-sociales-y-burocracia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

